Cuando el acoso laboral (mobbing) se muda a tu casa

  1. By Pablo Maldonado

Una de las múltiples consecuencias que nos trajo el COVID-19 fue el traslado de la vida laboral a los hogares. Y sus problemas asociados, como el estrés y maltrato laborales, no parecen haberse quedado en las oficinas, al contrario, en muchos casos se han intensificado, desatando violencia familiar y otras patologías.

Al respecto, Jesús Uribe, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM, nos dice que el acoso laboral o “mobbing” es “una lucha por el poder con la que se somete al otro y se minimiza su autoestima mediante agresiones físicas, verbales o emocionales; este tipo de violencia suele terminar con la renuncia voluntaria del empleado, enfermedad mental o un conflicto legal”.

Este fenómeno es similar a otros tipos de agresión puesto que se ubica dentro de los grupos donde se desarrollan los individuos (familia, escuela, instituciones, etc). “Hay que señalar que con el instinto de supervivencia, el ser humano desarrolló genéticamente un componente de violencia relacionado con el ejercicio del poder, este también puede verse cuando los animales se disputan el liderazgo de la manada. Desde la biología estos comportamientos bestiales en la naturaleza, como sometimiento de pareja o de otros de la misma especie, ayudan a entender conceptos de violencia, pero esto en la especie humana no es justificable; no hay peor depredador de un ser humano que otro ser humano”, señaló el investigador universitario.

¿Qué hacer ante el mobbing?

Uribe Prado manifestó que la Norma Oficial Mexicana “Factores de riesgo psicosociales en el trabajo-identificación, análisis y prevención” es un avance importante para los trabajadores en México, pues establece la importancia del diagnóstico y prevención de riesgos psicosociales, como la violencia laboral y de género. Dicha norma obliga a los empleadores a proteger a su personal del estrés laboral y otras afectaciones psicológicas, pues de lo contrario podrían ser denunciados y multados, sin embargo, consideró que aún faltan más acciones para disminuir y erradicar el acoso laboral.

Los trabajadores tenemos que evolucionar para adaptarnos a las actuales circunstancias de la pandemia, ya que lo laboral se metió a los hogares y esto está generando patologías de tipo física, como dolores de cabeza o de espalda, e incluso mental en cuanto al burnout o estrés laboral. Una vez que abran los juzgados veremos el índice de violencia que se ha propiciado durante este tiempo”, enfatizó.

El académico aconseja que el primer paso para controlar la violencia laboral es reconocerla y aceptar que existe en el lugar de trabajo. Es indispensable sensibilizar a los patrones, empleados, incluso sindicatos, con el fin de hacer conciencia de que una persona sana física y emocionalmente será más productiva que una enferma.

¿Y tú estás sufriendo violencia laboral durante tu home office? ¿Qué medidas propones para reducirla?

Con información de: Dirección General de Comunicación Social UNAM.

¿Quieres saber cómo Faceup está ayudando a miles de empresas y escuelas en el mundo a prevenir la violencia laboral, bullying, mobbing y otros factores psicosociales de riesgo? Regístrate aquí.